viernes, 10 de abril de 2020

Pandemias


                                                  
      
Danza macabra-Hans Holbein-1538
El triunfo de la Muerte-Pieter Brueghel el Viejo-1562-Museo del Prado
Las dos obras anteriores son dos buenos ejemplos del tratamiento de las pandemias en el arte clásico. Brueghel nos muestra una visión realista de los efectos de la peste mientras que el grabado de Holbein es una ilustración de cómo se lleva la muerte al obispo (el grabado forma parte de una larga serie dedicada a todos los personajes representativos de la sociedad de la época).
Corral de apestados-Francisco de Goya-1798
La peste ha tenido muchos tipos de manifestaciones a lo largo del tiempo y, cuando se podía, se aislaba a los apestados como se muestra en esta escena de Goya. 
El grito-Edvard Munch-1893-Galeria Nacional de Oslo
A finales del siglo XIX empiezan a cambiar las cosas en el arte y Munch pinta una imagen no realista del terror (influenciada al parecer por una enfermedad familiar).
Autoretrato después de la gripe española-Edvard Munch-1919-G.N. de Oslo
Aunque en 1983 no podía saberlo, Munch fue afectado por la mal llamada gripe española y nos dejó este testimonio.
El rostro de la guerra-Salvador Dalí-1940    
Además de la gripe española de 1918 el siglo XX nos trajo dos guerras mundiales, con peores efectos. 
            Antonio Saura, Grito nº 7, 1959, Museo Reina Sofía
Antonio Lopez-1974-1981-La mitad invisible-La Gran Vía
Y para afrontar la actual pandemia tendremos que seguir gritando, pero dejando tan vacías las calles como quedó la Gran Vía de Antonio López.