lunes, 13 de enero de 2020

Mercado


Las siguientes siete obras se subastan en Sothebys Londres el próximo 11 de febrero (con unos precios de salida de varios millones de libras) y si se traen aquí a colación es porque son una buena muestra de lo mejor del arte contemporáneo porque pocas dudas caben de que esta materia valor y precio van (¡ay!) de la mano. Si no se lo creen pregúntelen a cualquier museo de arte contemporáneo si tendría algún inconveniente en incorporar cualquiera de ellas a sus fondos.
Francis Bacon-Turning figure    
Yves Klein-Untitled Anthropometry
Wayne Thiebaud-Fruit stand
Tom Weselmann-Study for drop out nude
Roy Lichtenstein-Grapes
David Hockney-The splash
Morris Louis-Sidle
La subasta se atiene, como no podía ser de otra manera, a las reglas del poder: cinco obras de pintores norteamericanos, una de un francés y otra de un inglés. Si la subasta se celebrara en Hong Kong también habría obras de pintores chinos. No hay ningún español y probablemente el único de los siete que ha aprendido algo en el Museo del Prado es Francis Bacon.






jueves, 19 de diciembre de 2019

Rayas


Rayas

Las rayas son un elemento imprescindible en aquella pintura abstracta que tiene una vocación estructurante de un pensamiento, una idea o cualquier otra entidad incorpórea que necesite expresarse.

La pintura de rayas empieza a practicarse en España en los años sesenta del siglo XX por un grupo de artistas que colaboraron con el Centro de Cálculo de la Universidad Complutense para analizar el posible papel de los ordenadores en la práctica artística, incluyendo la impresión de obras de arte ejecutando un programa informático creado con la participación del artista.

Eusebio Sempere-Sin Título-1960-Museo Reina Sofía    

En los años sesenta del siglo XX un ordenador no era capaz de imprimir un cuadro como éste, pero Sempere supo aprovechar el potencial creativo de las rayas que eran, por supuesto, lo máximo que podía esperarse de los plotters que se utilizaban en el Centro de Cálculo para hacer dibujo informático. La discontinuidad de las rayas, la pluralidad de sus direcciones y sus distintos colores evocan las debilidades de la época en España.

Elena Asins-Estructuras A3-1975-Museo Reina Sofía    

Elena Asins-Canons 18-1994-Museo Reina Sofía 22     

Elena Asins-Canon 22- 2000-Fundacion Focus     

Elena Asins es sin duda la suma sacerdotisa de la pintura de rayas en España y, como se puede observar en las tres obras anteriores, su preocupación básica fue ilustrar la diversidad estuctural del mundo de las ideas. Es posible que cada uno de esos dibujos pueda asociarse a una u otra idea concreta, pero lo relevante es su capacidad para desvelar lo que aparentemente es invisible.

Pablo Palazuelo-Sin título-1953-54-Fundación Pablo Palazuelo

Pablo Palazuelo-NigredoI-1991- Museo Reina Sofía

Pablo Palazuelo- De Somnis II-1997-Museo Reina Sofía

Basta observar las tres obras anteriores para comprender que Palazuelo agotó las posibilidades de la pintura de rayas. Su virtuosismo en la materia no tiene parangón y uno podría pasarse horas contemplándolas e imaginando lo que tenía en la cabeza cuando las pintaba.

sábado, 30 de noviembre de 2019

Saura


Antonio Saura fue uno de los pocos pintores españoles del siglo XX con un lenguaje propio apto para representar personas vivas o muertas o sucesos de la actualidad o del pasado. Un lenguaje, por lo demás, que ha desaparecido con él.

Brigitte Bardot-1959-Museo de Arte Abstracto Español (Cuenca)

Este es un ejemplo paradigmático de la utilización de ese lenguaje para el retrato de personas vivas.  

Retrato imaginario de Felipe II-1974-Museo del Prado

Y este es uno de los muchos retratos que hizo de Felipe II porque, aunque no estuviera vivo, también le interesaba. 

Lo que es menos conocido de su obra es la serie de dibujos que hizo en 1994 (uno cada día) inspirados por alguno de los sucesos que le llamaban la atención para documentar lo que sucedía diez años después del 1984 de George Orwell y que le llevaron a pensar que el autor británico se había quedado corto en sus predicciones distópicas.

Esta ilustración se refiere a un suceso real del que dio noticia un periódico con el siguiente titular: El hombre que paseaba con una silla cuando fue detenido (lo hacía pensando que así evitaría su detención).

En este caso la noticia publicada en la prensa se titulaba Esta mujer tiene cuatro piernas. Busca al hombre de su vida.

Y este fue el dibujo dedicado una noticia que llevaba por título Bancos de tejidos humanos en España, el viejo mito de Frankestein hecho realidad.

Los tres dibujos anteriores fueron publicados en EL PASEANTE en 1995, junto con las noticias de prensa que los habían inspirado, como ilustraciones de un artículo titulado El arte efímero muy crítico con la deriva que estaba tomando el arte contemporáneo y sobre cuyas predicciones parece que el tiempo le está dando la razón.

viernes, 8 de noviembre de 2019

Autorretratos


Aunque el arte pictórico ha experimentado muchos cambios con el tiempo, en el género del retrato hay una ley inmutable: el retratado debe parecerse al modelo.
En la pintura realista está muy claro cómo hay que interpretar esa ley, pero en la pintura moderna y contemporánea ha habido necesidad de completarla con mucha jurisprudencia y para ello nada mejor que examinar los retratos que han hecho de sí mismos algunos artistas relevantes.

Gustave Courbet-Le Désespéré-1845

Este puede ser uno de los primeros cuadros en los que el retratado no exhibe belleza, calma, nobleza, laboriosidad, religiosidad, misticismo o cualquier otro atributo de los autorretratos clásicos sino un estado emocional muy particular. Lo que no sabemos es si Courbet estaba realmente desesperado cuando se pintó a sí mismo (pudiendo ver su imagen en un espejo), o fue lo suficientemente creativo como para pintarse como un ser desesperado sin estarlo realmente.


Van Gogh-Autorretrato con oreja vendada-1887 / Autorretrato Saint Remy-1889

Los autoretratos de Van Gogh (hizo 43) son impresionistas en el estilo y nada complacientes con el modelo (lo que solo puede pasar en un autoretrato). El artista no solo quiere mostrar su imagen exterior con el estilo de su pintura sino también lo que pasa por su interior que, como bien sabemos, no era precisamente muy ilusionante.

Pablo Picasso-Autorretrato-1901 / Autorretrato con paleta-1906  
Pablo Picasso-Autorretrato-1907 / Autorretrato-1972


A diferencia de Van Gogh, se diría que los autorretratos de Picasso son ejercicios de estilo aplicando su manera de pintar en sus distintas épocas a su imagen externa. Dicho de otra manera, los rostros de sí mismo pintados por Picasso no parecen tanto espejos de su alma como ejercicios prácticos para comprobar la validez de sus cambios estilísticos.

Norman Rockwell-Triple Autorretrato-1960

Este cuadro apareció en la portada de la revista norteamericana Post y es una buena muestra de la trastienda del autorretrato: por un lado, el pintor necesita un espejo y por otro necesita tener presente lo que hicieron los grandes maestros de la pintura. Y además tiene la libertad de mostrarse a sí mismo tal como es o con algún cambio (nótese que en el autorretrato aparece sin gafas).

Lucian Freud-Reflejo con dos hijos-1965

Lucian Freud lleva al extremo el papel del espejo en el autorretrato y pinta lo que se ve en un espejo colocado de manera que él se refleje en una pose muy particular.


Francis Bacon-Autorretrato-1972/ Autoretrato con ojo herido-1972

Y si Van Gogh no se gustaba a sí mismo, vean lo que sucede con Francis Bacon.

David Hockney-Autorretrato con Charlie-1995

Y para demostrar la infinidad de variantes que caben en el autorretrato aquí tienen a David Hockney pintando lo que ve en el espejo utilizado para autorretratarse en presencia de su amigo Charlie.

miércoles, 23 de octubre de 2019

Asturias


Desconozco el motivo, pero en Sala de Arte Joven de la Comunidad de Madrid se viene exponiendo desde hace 29 años una muestra de jóvenes artistas asturianos elegidos por un jurado especializado.

En esta edición se trata de 7 artistas de edades comprendidas entre 17 y 36 años.

A diferencia de otro tipo de exposiciones, los artistas elegidos no lo han sido (presuntamente) por un interés comercial ni por el particular gusto de un comisario sino por la (supuesta) valoración objetiva realizada por el jurado.

Así pues, se trata de una muestra representativa del trabajo de los jóvenes artistas asturianos y por extensión de los jóvenes artistas españoles. Veamos pues que es lo que hacen.

Manuel García Fernández-Oviedo-Reno-2019

Nerea S. Lorences-Sin título-2019 (parte de un tríptico)

Como era de esperar tenemos pintura, ya sea rabiosamente expresionista (a lo Basquiat) o de corte figurativo más clásico.   

Tania Blanco-Serie Big Bang-2018-Papel arrugado y tinta plateada

Juan Falcon- ERA-2019-Ladrillo

Andrea Rubio Fernández-Traga-2014

 En escultura predomina lo conceptual ya sea centrado en lo matérico (Falcón), en la idea (Blanco) o en el sarcasmo (Rubio). Hay que aclarar, para entender el título de la última obra, que también comprende un bloc de notas y un lápiz para que los espectadores escriban una nota y la introduzcan en la boca abierta de las esculturas.

Ana Pérez Valdés-Phalena Lunata-2017

Sabela Prendes-Marketing-2018
Y en el creciente apartado de obras que no son ni pintura y escultura tenemos la propuesta textil de Pérez Valdés y la obra digital de Prendes (creada con una aplicación de dibujo de un teléfono móvil).

martes, 8 de octubre de 2019

Distopia


Según la Real Academia Española una distopía es una representación ficticia de una sociedad futura de características negativas causantes de la alienación humana así que el arte debería tener mucho que decir al respecto. Veamos.  
El Bosco-El jardín de las delicias-1490-Museo del Prado

Aplicando la definición anterior El jardín de las delicias sería, en contra de lo que afirma  su título, una pintura distópica ya que, junto con muchas otras cosas, ilustra los pecados que ponían en peligro el futuro de la humanidad en el siglo XV. Como el tema es tan atractivo, el cuadro es uno de los reclamos más importantes del Museo de Prado y ante el que sus visitantes pasan más tiempo.

Jean Fautrier-Sarah-1943

Esta obra (ubicada actualmente en el Museo Reina Sofía como un préstamo temporal de su propietario) está relacionada directamente con las heridas y el drama humano provocadas por la Segunda Guerra Mundial. Sarah ya no es la misma persona humana que fue antes de la guerra.

Tetsuya Ishiro-Invernadero-2003

Si hay un artista obsesionado por la alienación ese es Tetsuya Ishiro de quien ha podido verse una gran exposición en el Palacio de Velázquez de Madrid del 11 de abril al 8 de septiembre de 2019. El imaginario de Ishida está centrado la relación entre personajes híbridos y máquinas antropomorfas (el niño sin piernas y el radiador con cabeza de mujer en la obra de la foto) para representar la soledad, la incomunicación y la crisis de identidad que están presentes en las alienadas sociedades actuales.  
Ian Davis-Climate-2008

El artista estadounidense, representado por la Saatchi Gallery, pinta a personajes idénticos y uniformados que "esperan a ser dirigidos" en escenarios entre distópicos y realistas como el gran auditorio de este caso. Se trata pues de la alienación de las masas que ha estado tan presente desgraciadamente en muchos momentos de la historia mundial.

Juan Cuéllar-Distopía familiar-2018

La distopía para Cuellar se refiere a un futuro que nunca tendrá lugar de la manera en que se diseñó y que, cuando ha estado más cerca de verse realizado, ha funcionado defectuosa, incompleta y desarregladamente hasta los límites de lo siniestro. La escena pertenece al ámbito doméstico pero podría extrapolarse a otros escenarios.

Bansky-Devolved Parliament-2019

Esta obra fue vendida en subasta pública por Sothebys el 29 de septiembre de 2019 por 12,2 millones de dólares.

¿Se inspiraría Bansky en El Jardín de las Delicias para realizar esta obra?

miércoles, 25 de septiembre de 2019

Gallery Week 2019



Mientras que la pintura va perdiendo crédito en favor de las instalaciones, performances, vídeos, películas y demás artefactos capaces de sostener relatos que las/los vinculen con las preocupaciones de los comisarios que mandan en los espacios expositivos institucionales para entender debidamente las relaciones de poder y dominación en las sociedades actuales, parece que las galerías comerciales aún siguen creyendo que todavía no ha muerto.
Hagamos un rápido repaso por una pequeña selección de lo que ha podido verse en la Gallery Week de 2019 en Madrid.
Abraham Lacalle-En la madera-Galería Malborough 2019 
La exposición se titula No una ventana porque los cuadros no son representaciones realistas sino ficciones imaginadas por el autor.
Alexander Calder-Galería Elvira Gonzalez 2019
En un año en el que Alexander Calder ha sido sido objeto de varias exposiciones importantes (Centro Botín, Museo Picasso de Málaga) no es extraño que una galería madrileña ofrezca unos gouaches que atestiguan la vigencia de la abstracción geométrica.

Yves Klein-Pure Pigment-Galería Cayón 2019

Lo que muestra la foto es una recreación actual de una obra de Yves Klein de 1957 del mismo título que demuestra, por si alguen no lo supiera, que no todos los azules son iguales.
Gregor Hildebrandt-Crack-Galería Casado Santapau 2019
Y como no podía ser menos, el negro mantiene su vigencia como sucede en esta obra que evoca la importante presencia de las cintas negras en el mundo contemporáneo.
Aitor Ortiz-Link 033-Galería Max Estrella 2019
Esta impresión fotográfica sobre papel Hahnemühle con marco de aluminio es otro ejemplo de la potencia expresivo del negro. La obra es la foto de una plancha de acero que estuvo ubicada en el suelo de una planta industrial y sometida al arrastre sobre ella de miles de cadenas durante muchos años.